SOBRE EL TRATAMIENTO

El principal objetivo del abordaje terapéutico es la mejora en la calidad de vida de las personas. Para que ello tenga lugar es el paciente quién deberá plantear aquello que considera es su malestar y el terapeuta, a partir de dicho material, podrá trabajar en conjunto con el paciente para alcanzar cierto acotamiento del malestar.

Es parte del rol del terapeuta evaluar la posible existencia de motivos no explicitados, inconscientes, que estén participando en lo que el paciente manifiesta es su padecer. No obstante, será trabajo del paciente ir tomando consciencia de dichos fenómenos para que, junto al profesional, puedan promover los cambios necesarios con el objeto de lograr un mayor bienestar.

PRINCIPALES MOTIVOS DE CONSULTA

ANSIEDAD

La ansiedad es una parte de la existencia humana, todas las personas sienten un grado moderado de la misma, siendo ésta una respuesta adaptativa. En general, el término ansiedad alude a la combinación de diversas manifestaciones tanto físicas como mentales que difícilmente puedan ser atribuibles a peligros reales y concretos. Dichas manifestaciones se expresan ya sea en forma de crisis, o bien en estados persistentes y difusos, pudiendo derivar en un ataque de pánico.

Los trastornos de ansiedad son una forma frecuente de trastorno emocional que suelen causar una inquietud y un deterioro importantes, reduciendo la calidad de vida. Ésta es una respuesta normal al estrés, la preocupación o la amenaza; pero cuando es muy intensa, de larga duración o desproporcionada a la circunstancia, se denomina trastorno de ansiedad.
Al afectar al humor, el pensamiento y la conducta de la persona, la presencia de ésta puede dificultar la vida cotidiana en el hogar, el trabajo o la escuela, así como las relaciones sociales.
Aunque pueden variar de persona a persona, los síntomas típicos de los trastornos de ansiedad incluyen: miedo, tensión interna, irritabilidad, falta de concentración y signos físicos como sequedad bucal, mareo, tensión muscular, sudoración y palpitaciones. Todos estos síntomas interfieren la vida diaria y suelen perjudicar el desempeño.

ESTRÉS

El estrés es un sentimiento de tensión física o emocional que puede provenir de cualquier situación o pensamiento que lo haga sentir a uno frustrado, furioso o nervioso. Si bien es la reacción del cuerpo a un desafío o demanda y pequeños episodios el estrés puede ser positivo, cuando el estrés dura mucho tiempo sin una causa aparente éste puede dañar la salud.

Los síntomas del estrés pueden afectar el cuerpo, los pensamientos, las emociones y el comportamiento. Cuando tiene estrés crónico, su cuerpo se mantiene alerta incluso cuando no hay peligro. Con el tiempo, esto le pone en riesgo de problemas de salud, incluyendo: presión arterial alta, insuficiencia cardíaca, diabetes, Obesidad, depresión o ansiedad, problemas de la piel, problemas menstruales, etc.

El estrés puede causar muchos tipos de síntomas físicos y emocionales, y en ocasiones posiblemente no se dará cuenta de que estos síntomas son ocasionados por el estrés. Algunos de los síntomas, tanto físicos como emocionales, puede ser los siguientes: diarrea o estreñimiento, mala memoria, dolores frecuentes en el cuerpo, dolores de cabeza, dolor en el pecho, falta de motivación o concentración, problemas sexuales, cuello o mandíbula rígidos, cansancio, problemas para dormir o dormir demasiado, malestar de estómago, uso de alcohol o drogas para relajarse, agobio, irritabilidad o ira, tristeza o depresión, comer en exceso o comer poco, consumo excesivo de tabaco, retraimiento social, desgano.

Una vez que se haya descartado que alguna enfermedad física este causando el malestar es posible que el médico quiera verificar si existen otras causas posibles y considerar que el paciente acuda a un terapeuta profesional que pueda ayudarle a identificar las causas del estrés y conocer nuevos medios para afrontar las situaciones que lo generan.

TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN
(BULIMIA Y ANOREXIA)

Los trastornos alimentarios de Bulimia y Anorexia son las alteraciones más comunes de la conducta en el acto de comer. Aunque se refiere al acto de comer no tiene relación directa con la comida. Las señales más claras de estas enfermedades se descubren a través del rechazo a mantener el peso corporal por edad y talla lo que ocasiona una pérdida importante de peso, el temor intenso a engordar, y la alteración de la imagen del cuerpo en la que la persona se ve o se siente gorda a pesar de estar muy delgada.
La presencia de Amenorrea en las mujeres (ausencia de al menos 3 ciclos menstruales consecutivos) es algo habitual en estos trastornos, así como la Presencia de atracones recurrentes en los que la persona siente que pierde el control sobre la comida.

Los trastornos de conducta alimentaria no especificados son variantes de los dos trastornos descritos anteriormente. En la mayoría de los casos son formas incompletas o precoces de anorexia o bulimia, y su detección precoz puede evitar el desarrollo de complicaciones.

La aplicación de conductas compensatorias siempre peligrosas como son los vómitos, el abuso de laxantes o diuréticos, el excesivo ejercicio físico, ayunos y la ingesta de diversos fármacos “adelgazantes” suelen ser una alarma a la hora de tomar la decisión de pedir ayuda externa.

Los trastornos de la conducta alimentaria son trastornos de origen emocional. Se debe considerar al síntoma como la expresión de conflictos que hay que identificar y sobre los cuales es necesario operar, no sólo para la remisión del síntoma sino también para una indispensable profilaxis en vista a su probable reaparición.

DEPRESIÓN

Tanto la tristeza como la melancolía son dos sentimientos normalmente presentes en algún momento de la vida de todas las personas, al igual que la alegría y el placer. Los dos primeros no son en sí patológicos, pero en algunas ocasiones pueden llegar a serlo. Cuando el estado de ánimo de un individuo en un determinado momento de su vida sufre sentimientos prolongados de tristeza o síntomas relacionados que afectan a su capacidad para relacionarse con otros, trabajar o afrontar el día a día, la tristeza se convierte en un fenómeno inhabilitante, que se conoce como depresión.

El ambiente que rodea a una persona que sufre depresión es fundamental para lograr su recuperación. La comprensión y el cariño de los familiares y amigos son de gran importancia. Asimismo, la paciencia de éstos es puesta a prueba dado a que la falta de ganas y motivación de las personas que padecen algún tipo de depresión puede provocar cierta frustración. Sugerir y no ordenar actividades, proponer y no imponer temas de conversación  son aspectos básicos a la terapia impuesta por el profesional. Uno de los problemas más importantes que presenta este grupo es el abandono de las terapias, por lo que es fundamental inducirle a seguir el tratamiento hasta el final.

ATAQUES DE PÁNICO/CRISIS DE ANGUSTIA

Los ataques de pánico se caracterizan por un acceso brusco de miedo o malestar intenso. Pueden aparecer en cualquier momento, aunque no haya nada que temer.

Los síntomas más comunes de una crisis de pánico son: palpitaciones, sudoración, miedo a morir, a desmayarse, a perder el control o a volverse loco, dolor en el pecho, mareos, temblores, sensaciones de frío o calor, ahogos, náuseas, debilidad y sensación de irrealidad, entumecimiento de extremidades, sensación de hormigueo, sensación de atragantamiento.

El pánico se manifiesta con frecuencia cuando existe una acumulación de ansiedad o de emociones negativas.

FOBIAS

Comúnmente las fobias surgen durante la infancia o la adolescencia y durante la edad adulta este miedo va aumentando, dificultando que la persona pueda ver o estar cerca del objeto que le provoca temor sin alterarse.

Existen varios tipos de fobias, por ejemplo: miedo a volar, a sonidos fuertes como los de los petardos, a la altura, a los animales, a subirse a ascensores o a los espacios cerrados, a la oscuridad, a aplicarse inyecciones, ver sangre o heridas, ingerir determinadas comidas o medicamentos, ir al dentista, etc.

Las fobias se generalizan por un doble mecanismo, primero el afectado comienza a temer algo porque lo asocia a alguna experiencia negativa, después, trata de evitar eso que le genera ansiedad, lo cual le lleva a tenerle cada vez más miedo y a evitar su confrontación.

Los especialistas indicaron que rehuir del objeto que genera temor, causa que aumente la ansiedad ante cada encuentro, resultando en que la persona es consciente de la irracionalidad de su temor, pero al mismo tiempo le resulta muy difícil luchar contra él, causando que el individuo se paralice debido a una crisis de pánico.

Cuando el afectado está enfrente o cerca de la causa de su miedo, la persona puede manifestar diferentes síntomas, como son: taquicardia, dificultad en la respiración, sudoración en las manos, tensión muscular, sensación de desmayo, mareos, molestias gastrointestinales y migraña.

PROBLEMAS DE PAREJA

El afianzamiento de una pareja muchas veces no suele ser un camino fácil, pueden surgir diversos obstáculos; diferencias de criterios familiares, económicos o sociales, dificultades sexuales, infidelidades, problemas laborales, preocupaciones personales, la posibilidad o no de concebir hijos, etc.

Indistintamente del género de los miembros de la pareja estas situaciones suelen afectar y perturbar el vínculo, pudiendo llevar a una ruptura no deseada.

Relacionarse con otra persona implica trabajo; compartir y crecer juntos puede no ser sencillo y depende de una compromiso constante que necesita ser sostenido y recreado a lo largo del tiempo.
Realizar un tratamiento en pareja permite abordar los problemas considerando el entramado vincular, sin dejar de lado la individualidad de cada uno, siendo una oportunidad para aprender a escucharse y comunicarse de nuevas formas y, de esa maneja, poder arribar a nuevas soluciones.

OTRAS AFECCIONES ABORDADAS
  • Dependencia Emocional

  • Duelos y Pérdidas.

  • Dificultades Vinculares

  • Conductas Adictivas, Ludopatía.

  • Conductas Agresivas, Violencia

  • Mobbing (Acoso laboral)

  • Identidad sexual

  • Relaciones Sociales

  • Fibromialgia

  • Fatiga Crónica

  • Trastornos del sueño / Insomnio

  • Timidez, Inseguridad y Problemas de "Autoestima"

  • Trastornos Obsesivos

  • Crisis Personal 

  • Adicciones

  • Conflictos Emocionales

  • Enfermedades Psicosomáticas

  • Obesidad

  • Trastornos del Estado del Ánimo

  • Bullying

  • Disfunciones sexuales

© 2014  Lic. Rodrigo B. Ríos   /   11-2313-5187    /    lic.rrios@hotmail.com